
Hacer política con las manos limpias y no lavadas
Junio 2018
De la manera que se llega al poder así se gobierna.
Mucho gusto, mi nombre es Leidy Carolina Torres Hernandez, nací el Libano-Tolima donde aprendí el gusto por el café y los libros desde muy niña.
Crecí en el ceno de una familia amorosa de educadores de clase media, que me brindo todas las herramientas para ser una niña feliz, me educo en valores y principios como la carta de navegación en la vida. Los profesores en el colegio me reconocían como la rebelde sin causa.
Luego de un buen tiempo, por motivos laborales de mis padres, me mude temporalmente al municipio de Honda- Tolima donde descubrí la vocación por el servicio publico al ser elegida como consejera municipal de juventud.
Desde esa época sentí de cerca como los políticos querían hacer de mi liderazgo un servicio para ellos, a cuenta de nada y a riesgo de todo: Mi dignidad... Siempre con sus practicas anacrónicas y obsoletas.
Paso mucha agua debajo del puente, afine mi gusto por el café, las tertulias, el debate como forma de vida, la cerveza como pretexto para hablar de política y me hice una inconforme de cabo a rabo de lo que pasaba en país.
Luego inicie mi carrera profesional en la Universidad de Ibagué, me forme en derecho pensando en que la justicia era posible en un mundo lleno de desigualdades. Allí nuevamente me inquieto el mundo de la ciencia, la participación, el liderazgo y la política. Así que me inscribí formalmente a las elecciones universitarias y ¡Gane!, fue un año de mucho aprendizaje y de entender que mi vocación en la vida era el servicio, quizá mas que la política.
En los ultimo tres años de mi vida, me dedique a una causa que para mi marco mi vida: La educación y por eso apoye el proyecto de Fajardo a la Presidencia. Debo confesar que inicie recogiendo firmas en 2016 y el año pasado tuve el honor de coordinar la campaña en Tolima,
Fajardo me ha dicho muchas veces: “Quiero verte haciendo política”, “Tu eres de las jóvenes en las que país puede poner sus esperanzas”. Tan solo con 22 años años y ese man me esta diciendo que me arriesgue, cuando el se arriesgo a los 41.
Sin proponermelo ingrese a la política del equipo mas poderoso; el de los voluntarios, el de la pasión; el de la entrega a cambio de nada. Para mi eso es compromiso ciudadano el movimiento al que hoy pertenezco y ayude a fundar en el departamento.
Quiero contarles que ha pasado muy poco tiempo y aun no soy muy joven, pero me siento convocada a unir a las personas por encima de sus diferencias políticas, por eso voy a emprender un nuevo camino, que de cierto no tiene nada. Pero de serenidad, de pasión, de compromiso, de transparencia, de rigor y de confianza lo tienen todo.
¡Ya no tengo tiempo para arrepentimientos, estoy concentrada en mi proyecto!
